Publicación
Acerca de una recuperación prospectiva de la interpretación en ciencias sociales
Resumen
201 Ácerca de una recuperación prospectiva de la interpretación en ciencias sociales Silvia Diana Maeso 1- El simbolismo y el lenguaje en las disciplinas sociales El objeto de estudio del investigador social difiere del objeto de la ciencia natural porque es «significativo», esto es, se constituye dentro de un marco de sentido que es el mismo desde el cual el científico piensa y produce su propia interpretación, Es decir que el conocimiento de las conductas humanas está necesariamente «situado», se da «des- de» un orden de referencias significativas que forman parte de las mismas interacciones sociales que son su objeto de estudio. Ya Max Weber reconoció el carácter cultural de la economía; por ello entendió por tal el conocimiento de los fenómenos de la vida según su significado y dentro de un horizonte de sentido. Es decir que esta ciencia se ocupa del estudio de una actividad humana esencialmente histórico-comunitaria que, como tal, sólo puede se comprendida y explica- da a partir del contexto en el que se desarrolla: lo social. El hombre tiene el poder de dar significado al medio natural y convertirlo en una red de significaciones o, lo que es equivalente, en culfura. Precisamente esta capacidad simbó- lica se manifiesta en aquello que Weber considera especificamente económico de un fenómeno (en la medida en que es importante para la lucha material por la existencia): transformación de la naturaleza, trabajo, previsión planificada, socialización; aspectos que expresan la facultad de anticipación, inherente a la capacidad simbólica.
Descripción
201 Ácerca de una recuperación prospectiva de la interpretación en ciencias sociales Silvia Diana Maeso 1- El simbolismo y el lenguaje en las disciplinas sociales El objeto de estudio del investigador social difiere del objeto de la ciencia natural porque es «significativo», esto es, se constituye dentro de un marco de sentido que es el mismo desde el cual el científico piensa y produce su propia interpretación, Es decir que el conocimiento de las conductas humanas está necesariamente «situado», se da «des- de» un orden de referencias significativas que forman parte de las mismas interacciones sociales que son su objeto de estudio. Ya Max Weber reconoció el carácter cultural de la economía; por ello entendió por tal el conocimiento de los fenómenos de la vida según su significado y dentro de un horizonte de sentido. Es decir que esta ciencia se ocupa del estudio de una actividad humana esencialmente histórico-comunitaria que, como tal, sólo puede se comprendida y explica- da a partir del contexto en el que se desarrolla: lo social. El hombre tiene el poder de dar significado al medio natural y convertirlo en una red de significaciones o, lo que es equivalente, en culfura. Precisamente esta capacidad simbó- lica se manifiesta en aquello que Weber considera especificamente económico de un fenómeno (en la medida en que es importante para la lucha material por la existencia): transformación de la naturaleza, trabajo, previsión planificada, socialización; aspectos que expresan la facultad de anticipación, inherente a la capacidad simbólica.

